Cuando visitáis una finca, lo normal es salir encantados con el sitio y con la mitad de las dudas sin resolver. El espacio impresiona, la conversación va rodada y las preguntas importantes se quedan sin hacer.
Estas son las que de verdad marcan la diferencia después. Llevadlas apuntadas y hacedlas en todas las fincas que visitéis, que es la única forma de comparar de verdad.
1. ¿Qué incluye exactamente el precio?
Aperitivo, banquete, barra libre, montaje, personal, mantelería, iluminación. Dos presupuestos con la misma cifra pueden ser cosas muy distintas si no sabéis qué hay dentro de cada uno. Pedid que os lo detallen por escrito.
2. ¿El catering es propio?
Es una diferencia importante. Cuando el catering es de la propia finca, como es nuestro caso, la comida, la bebida y todo el personal los gestionamos nosotros. Un solo interlocutor, una sola coordinación y nadie a quien echarle la culpa si algo no sale.
Cuando hay que contratarlo fuera, la coordinación entre finca y catering corre de vuestra cuenta.
3. ¿Qué pasa si llueve?
La pregunta incómoda y la más importante, y la que más fincas responden con vaguedades. Aquí la respuesta es sencilla: hay salones interiores con capacidad de sobra, así que si el día se pone feo la boda no se resiente.
Aun así, pedid verlos en la visita. Una cosa es que os lo cuenten y otra es entrar y hacerse a la idea.
4. ¿Se puede celebrar la ceremonia aquí?
Sí, y es lo que hace la mayoría de las parejas: se ahorran el traslado entre la ceremonia y el banquete, que es el momento que más descuadra los tiempos de una boda. Preguntad por el sitio exacto y cómo se resuelve si ese día hace mucho calor o mucho frío.
5. ¿Cuántos invitados caben cómodamente?
El aforo máximo y el aforo cómodo no son lo mismo. Preguntad por el segundo, que es el que vais a vivir el día de la boda.
6. ¿Cómo va el aparcamiento?
Si la mayoría de los invitados viene de fuera, esto deja de ser un detalle. Y de paso, preguntad si hay alojamiento cerca para los que se queden a dormir.
7. ¿Quién nos coordina el día de la boda?
Saber que hay alguien concreto pendiente de los tiempos, de los proveedores y de los imprevistos es lo que os permite estar en vuestra boda en lugar de dirigirla.
8. ¿Cuáles son los plazos de pago?
Poco romántico e imprescindible. Cuánto se paga al reservar, cuándo van el resto de pagos y qué ocurre si hubiera que mover la fecha. Que esté por escrito desde el principio.
Y una cosa que no es una pregunta
Ir con tiempo a la visita. Las fincas se ven distinto cuando se recorren sin prisa, se pregunta lo que haga falta y se sale con las cuentas claras.
Si queréis venir a verlo con vuestra lista de preguntas en la mano, escribidnos y concertamos una visita. Es exactamente para eso.
