Capitulo 1

No son los jardines adornados de flores, laberintos y sus piedras blancas. No son las lámparas de araña que iluminan los grandes salones. No es la madera barnizada que las sujeta. Ni los cuadros grandes, ni las paredes móviles. No son las ventanas que protegen de las corrientes.

Sí es una historia de amor, es un beso en El laberinto de los amantes, es una cena que recordar, es una promesa de un “para siempre”, es un recuerdo inolvidable, es un baile de dos. Es más.

"No son los jardines adornados de flores, laberintos y sus piedras blancas..."

 

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